Hoy se mide la hombría por el número de GB,
deshojas la margarita por SMS
y electrónicamente hablamos por MSN.
Pero el marinero moribundo
aún guarda la esperanza de que
las cartas salgan de las botellas.
Hoy se mide la hombría por el número de GB,
deshojas la margarita por SMS
y electrónicamente hablamos por MSN.
Pero el marinero moribundo
aún guarda la esperanza de que
las cartas salgan de las botellas.
Escrito en Poesía-cerda